Como enseñar a dormir a un bebé en la cuna en 8 pasos

Un sueño de calidad es muy importante tanto para los adultos como para los niños. Te invito a conocer como enseñar a dormir a un bebé en la cuna con estos 8 sencillos pasos.

El sueño de los niños es una cuestión de fuerte impacto en la vida de la familia y, por lo tanto, está rodeado de una gran controversia donde coexisten varias corrientes.

Por supuesto, no todas las recomendaciones son fáciles de seguir, especialmente cuando el bebé aún es pequeño.

Lo que realmente importa es que esté informado sobre las diversas estrategias y que encuentres la que te resulte más cómoda y que mejor se adapte a tu bebé y a toda la familia.

Enseñarle a tu bebé a quedarse dormido solo es una gran ventaja cuando es mayor en términos de autonomía.

A medida que los hábitos se aprenden desde una edad temprana, cuanto más prematuramente adopte medidas que beneficien la independencia del sueño, mejor.

Si tu bebé está acostumbrado a dormir en tu compañía, es natural que llore si se despierta varias veces durante la noche. Tu presencia lo consuela y lo ayuda a calmarse porque no has aprendido estrategias para ayudarte a hacerlo tú mismo.

De 8 a 9 meses el niño habrá adquirido la capacidad de aprender a dormir solo. Esta es la edad ideal para que se acostumbre a dormir en su propia habitación.

Aprender a dormir por la noche es una tarea relacionada con la maduración del sistema nervioso central, el temperamento del bebé y el aprendizaje.

Como enseñar a dormir a un bebé en la cuna en 8 pasos.

Como enseñar a dormir a un bebé en 8 sencillos pasos

1. Cuidar el sueño de tu bebé.

Crea las condiciones necesarias para garantizar un buen sueño sin alteraciones, especialmente durante períodos de sueño ligero (habitación con temperatura moderada, evite cubrir al bebé en exceso para que no sienta mucho calor.

Mantenga al bebé cómodo y que tenga libertad de movimiento procurando que la ropa no le afecte y evita molestarlo (haciendo ruido, acariciando o tocando al bebé, entrando innecesariamente a la habitación).

2. Crear espacios distintos para dormir y jugar.

El bebé debe estar expuesto a diferentes ambientes según la actividad. El recién nacido no distingue entre día y noche. Colocar al bebé en diferentes espacios según el tipo de actividad a lo largo del día también ayuda a regular el ciclo horario diario.

El dormitorio debe ser tranquilo, a media luz, tranquilo y propicio para dormir. El lugar para jugar debe estar iluminado, con colores atractivos, con sonidos, ruidos y movimientos.

3. Acostar al bebé en la cuna cuando aún esté despierto.

Si tu bebé se duerme en tus brazos, no le estás enseñando a quedarse dormido solo. Si el niño se acostumbra a dormir en tu regazo, lo va a necesitar para conciliar el sueño y cuando se despierte durante la noche.

Lo mismo sucede si su hijo se duerme en su cuna. Si se despierta durante la noche, necesitará de su compañía para dormir nuevamente.

4. Evitar sacar al bebé de la cuna inmediatamente cuando llora.

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Si tu bebé llora durante la noche intente esperar unos minutos antes de ir a verlo. Si no le das algo de tiempo, existe el riesgo de que se convierta en un hábito y solo deje de llorar cuando lo saques de la cama.

Espera y está atento para ver si puede quedarse dormido solo.

Si continúa llorando, ve a su habitación para asegurarse que está bien, pero no enciendas la luz, no juegues, no hables ni la alces.

Si tu bebé se desespera o no puede calmarse, considera que puede estar experimentando algunas molestias. Puede tener hambre, estar sucio o mojado, tener fiebre o mostrar cualquier otro síntoma que no se siente bien.

En estos casos es mejor sacarlo de la cama y mantenerlo despierto.

5. Crear una rutina diaria.

Crear un ritual bien estructurado para dormir y ver que puedes hacerlo todos los días sin mayores cambios. Las rutinas del bebé siguen y acompañan las rutinas del resto de la familia con los ajustes necesarios para el bienestar de todos.

Sin embargo, es importante respetar el tiempo de sueño recomendado para cada grupo de edad, ya que dormir bien es muy importante para su crecimiento.

La rutina del sueño puede comenzar, por ejemplo, a las 6:40 pm con el baño, la comida, el cuento y la hora de acostarse.

La rutina no debe cambiarse, excepto por razones de fuerza mayor o cuando el bebé está enfermo.

Mantener estable su tiempo de vigilia también es fundamental para ayudarlo a establecer buenos hábitos de sueño.

Estas rutinas deben adaptarse a la dinámica de la familia y ajustarse, cuando esté justificado, a las necesidades individuales del bebé.

6. Enseñar al bebé a dormir solo.

La  capacidad de conciliar el sueño se adquiere con el tiempo con la maduración neurológica y fisiológica.

Por eso es tan importante enseñarle al bebé a dormir y, cuando es más pequeño, ayudarlo a quedarse dormido nuevamente porque no puede hacerlo solo.

7. El uso del chupete.

Al tener un efecto relajante debe usarse exclusivamente para conciliar el sueño de modo que el bebé pueda asociarlo al dormir. Si rechaza el chupete no debes forzarlo.

Recuerda que no se recomienda su uso en los primeros días de vida ya que puede interferir con la lactancia.

8. Comprender el mecanismo de sueño del bebé.

Los bebés tienen ciclos cortos de sueño que duran unos 60 minutos. Entre 10 a 20 minutos es de un sueño ligero, cualquier ruido puede despertarlo e interrumpirlo.

Durante la noche, el ciclo de sueño ligero / sueño profundo se repite cada hora durante toda la noche.

Por lo tanto, despertarse cada hora es intrínseco a esta dinámica y a la inmadurez neurológica del bebé.

Un bebé de 0 a 6 meses que se duerme a las 6 p. m. puede despertarse unas 4 veces durante la noche.

A medida que el bebé crece el patrón de sueño cambia. Estos cambios están genéticamente programados en relación con la madurez neurológica y psíquica que adquiere el niño.

Para resumir, intenta realizar estos pasos cada semana para ir creando una rutina diaria. No te sientas frustrado si no ves avances ni te enojes con tu bebé. Como enseñar a dormir a un bebé es un proceso.

Un factor importante en estos casos es la paciencia. Tu bebé te lo agradecerá.

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